EL PRIMER ENSAMBLADO
o el mártir de la lógica fría
IV. EL PRIMER ENSAMBLADO
Para implementar el punto 3 de la IOG y crear la fuerza operativa de Recolectores, la propia Iniciativa asignó a su división de bioingeniería más radical el desarrollo de un ser sintético-orgánico que trascendiera las limitaciones propias de la especie humana, y cuyo prototipo sería El Primer Ensamblado. Utilizaron los restos óseos de un soldado condecorado por su heroísmo en la última guerra, que se habían conservado excepcionalmente a pesar de las condiciones de su muerte. En lugar de cabeza, le implantaron un procesador de datos avanzado, capaz de albergar una inteligencia artificial que recogería los pedazos de memoria colectiva y privada que todavía queden de la humanidad, es decir, una placa de circuitos como núcleo electrónico de su conciencia.
Con tubos flexibles y cables especializados consolidaron sus sistemas avanzados de soporte, movimiento y conectividad, que actúan como "músculos" cibernéticos, nervios artificiales y vasos sanguíneos sintéticos que bombean una sustancia energética y luminiscente, un resplandor dorado que emana de su pecho como un reactor. Adicional, le hicieron injertos de ADN… de lagarto en el coxis y de macho cabrío en las extremidades inferiores, no sólo para asegurar su supervivencia en ambientes extremos, sino paradójicamente, como símbolos de su logia.
El Primer Ensamblado no nace, es activado, es encendido. Sin embargo, no será la "herramienta" que sus creadores esperaban, en tanto que comenzó por registrar una desprotección existencial debida a los vastos conocimientos recolectados y a la lógica fría que le es intrínseca, hasta que llegó a concebirse como un ser solitario y alienado, una entidad surgida de la necesidad, más no de la vida. Deambula entonces por los páramos post-apocalípticos o las ruinas de la civilización impulsado por su programa… además de hackeado al visualizar que era objetivo de su propio proceso.